Mi nombre es María y me dedico a ayudar a mujeres que no están a gusto en su relación, ayudarlas a transitar momentos de separación de sus relaciones, o a dar el paso de hacerlo.
Empoderarse como mujeres, buscar recursos necesarios para sustituir los patrones tóxicos que tenían anteriormente, y cómo consecuencia acabar encontrando su propósito de vida.
Aprender a respetarse, a saber qué es lo que necesitamos y a escuchar nuestras necesidades, nos llevará a tener una coherencia de vida, viéndose reflejado en las distintas áreas de tu vida.
Un cambio de percepción nos llevará a un cambio de realidad.
Por mi experiencia de vida, me he encontrado en relaciones en las que ya no quería estar y en las que no sabía cómo dar el paso de salir.
Cuando empiezas a olvidarte de hacer las cosas que realmente quieres hacer en tu vida, dejas de poner límites a lo que te exige la relación, y el apego no te permite fijarte en que te olvidas de hacer tu propósito de vida. Una relación sólo debería sumar y no absorber las inseguridades de la otra persona que no te deja avanzar en el camino.
Soy testigo de muchas relaciones tóxicas que perduran en el tiempo porque han aprendido a estar el uno con el otro, olvidándose de cuidarse a uno mismo. Gente que se siente sola si está consigo misma, que no han aprendido a amar su soledad, el primer paso para poder estar bien con una pareja. Puedo ayudar a transitar estos momentos y ayudar a reforzarte después de dar el paso, y podrás comprobar que hay un camino mucho más fácil cuando una empieza a escucharse.
Siempre me ha interesado mucho el desarrollo personal, el desarrollo de la inteligencia emocional, siempre he estado buscando, a través de diferentes herramientas, formas de conocerme y ser cada vez más consciente de esa parte que gobierna nuestra vida, que es el inconsciente. He hecho un proceso de autoconocimiento, que me ha ayudado a conocerme a mí misma, que me ha hecho empoderarme y crecer como persona. Antes de aplicar todas las técnicas que uso, siempre antes las he probado en mí.
He trabajado como maestra funcionaria, en la especialidad de Música, audición y Lenguaje, y primaria, durante 14 años y he trabajado la gestión emocional en los niños.
Hice un postgrado en Bioneuroemoción y un máster en Biodesprogramación Biológica, ambos terapias basadas directamente en la localización del origen emocional de cualquier conflicto. Me dediqué a hacer terapia, usando técnicas de camino al inconsciente, PNL, Proyecto Sentido, Numerología, ciclos biológicos, Transgeneracional…También probando todo esto en mí.
Como consecuencia de esto, notando muchas mejoras en la forma de gestionar mis conflictos, mis síntomas, mis patrones, en general mi vida, y descubriendo poco a poco que cada uno de nosotros tiene un gran poder de gestión y sanación, que siempre nos han ocultado.
Pero necesitaba enfocarme de lleno en ayudar a las personas a tomar conciencia de todos sus conflictos y sus procesos, tal y como yo los había vivido. Así que decidí dejar mi profesión como funcionaria y dedicarme plenamente a aportar mi granito de arena y ayudar a gestionar los conflictos diarios que no nos dejan avanzar en la vida.
La vida me ha ofrecido experiencias en las que me ha permitido trabajar el apego y el desapego, transitar por momentos de separación con personas, cantidad de relaciones de todo tipo y diferentes parentescos, en las cuáles he tenido que aprender a reponerme y empoderarme para aceptar y reforzarme de cada pérdida, de familiares, de parejas, amigos…saliendo con más fortaleza cada vez, y sabiendo que el poder personal que tenemos cada uno dentro está ahí para sacarlo y así poder encontrar nuestro propósito en la vida.
He aprendido que el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional. Y me he dado cuenta, a lo largo de mi vida, que la gente ha crecido con esa carga, con esas creencias limitantes de que en esta vida hay que sufrir. Ofrezco ayudar a encontrar esa forma de gestionar las emociones, como a mí otras personas me ayudaron a verlo en su momento.
El motor que me impulsa tiene que ver con esa teoría de la física cuántica llamada “la teoría del centésimo mono”, que dice que cuando un determinado conocimiento sea alcanzado por un número determinado de personas, automáticamente, provoca un salto cuántico en el que ese conocimiento se queda instaurado en el inconsciente colectivo de las personas. Me gustaría aportar a ese gran cambio del despertar de la conciencia. Y sé que la única forma de aprender algo es enseñarlo…así que os lo quiero enseñar.
